Resiliencia: cuando la adversidad nos fortalece

Llevamos unos meses complicados a causa de la situación creada por la pandemia. Muchas personas están atravesando situaciones muy complicadas, tanto a nivel personal como laboral.

Estos fuertes golpes, que además se han recibido de manera inesperada, ya empiezan a castigar el estado de ánimo de muchas personas. Por este motivo, creo que es un buen momento para hablar sobre el concepto psicológico de “resiliencia”.

Todos conocemos a alguna persona que nos sorprende porque, a pesar de haber pasado por situaciones verdaderamente traumáticas, no solamente se ha sobrepuesto, sino que continúa siendo una persona alegre que mantiene una actitud positiva ante la vida. En este caso, nos encontramos ante una persona que tiene desarrollada su capacidad de resiliencia.

resiliencia

La persona resiliente es capaz de utilizar sus recursos psicológicos de forma adecuada para superar circunstancias traumáticas y recuperarse frente a la adversidad. Estas personas, además, aprovechan las situaciones difíciles para fortalecerse, desarrollando nuevos recursos y aumentando su potencial.

La resiliencia no es una cualidad innata, se trata de una actitud positiva y de superación ante la vida, y todos la podemos desarrollar. A continuación describo 10 características de las personas resilientes y algunas pautas para que tú también puedas desarrollarlas:

1. Identifican la situación y aceptan la realidad

situación

Hasta que no identifiquemos exactamente cuál es el problema y sus causas, no podremos centrarnos en encontrar la solución. Y si no aceptamos lo que nos está ocurriendo, tampoco seremos capaces de cambiarlo.

No malgastes tu tiempo buscando culpables fuera y enfocándote en aspectos que escapan a tu control. Pon tu foco en solucionar el problema y céntrate en lo que sí puedes controlar.

2. Gestionan adecuadamente sus emociones

emociones y resiliencia

Ser resiliente no significa no sentir dolor emocional, sino saber gestionarlo y sobreponerse a las dificultades a pesar de él. Todas las emociones, incluso las que calificamos como “negativas”, cumplen una función.

Durante la adversidad, es normal experimentar emociones como culpa, ira o tristeza, pero no es sano quedarse anclado en ellas. Siéntelas y no intentes bloquearlas. Expresar como te sientes puede ayudar a sentirte comprendido y a mejorar el estado de ánimo.

Las emociones no son permanentes, van cambiando con el paso del tiempo. Acepta que las emociones “negativas” van a estar ahí, así que aprende a a convivir con ellas hasta que desaparezcan y que no sean un freno para tomar las riendas de la situación.

Sentirse culpable y castigarse a uno mismo de manera continua por una situación conflictiva, no ayudará a resolverla. De la misma manera, enfadarse, instalarse en un discurso de queja continua y quedarse de brazos cruzados, tampoco nos aportará una solución.

3. Piensan constructivamente

constructivo

Analiza la situación y obsérvala desde distintas perspectivas. Busca causas/efectos para no repetir los mismos errores. Organiza un plan con estrategia para no caer en la confusión.

Si te centras en buscar soluciones prácticas y positivas, te mantendrás alejado de preocupaciones y pensamientos catastrofistas. Pero esto no quiere decir que ser resiliente signifique ser un optimista sistemático e ingenuo, porque esto solo nos conducirá a crear más problemas y continuos choques con la situación.

4. Marcan y apuntan al objetivo

objetivo

No tener una idea clara de hacia donde nos dirigimos nos mantendrá desorientados y dando tumbos sin sentido. La sensación de incertidumbre y de no tener ningún control sobre lo que nos deparará el futuro, nos hará sentir angustiados y preocupados.

Márcate un objetivo realista, alcanzable y que pueda medirse objetivamente. Descríbelo de manera específica, sé concreto con lo que quieres conseguir. Haz algo todos los días que te acerque un poco más a tu meta.

5. Planifican de manera inteligente

plan

Toma papel y lápiz, crea un plan para salir de la situación y avanza hacia el objetivo. Marca pasos sólidos y bien organizados. Deja el mínimo espacio a la improvisación. Sé previsor con futuros problemas y obstáculos que puedan surgir.

6. Saben cómo resolver problemas

resolución

No te lances a solucionar el problema sin antes haberte parado a reflexionar sobre él ni a crear un plan para abordarlo. Define el problema detalladamente, genera varias alternativas de solución, evalúa tus opciones y aplica la solución elegida.

7. Siempre dispuestos a aprender

aprendizaje y resiliencia

Si queremos resultados diferentes, debemos realizar acciones distintas, y tener un pensamiento flexible y abierto a nuevas ideas nos permitirá salir de nuestra zona de confort.

Usa la imaginación para encontrar soluciones creativas. La creatividad permite generar nuevos recursos que ayudarán a adaptarnos al cambio.

8. Se conocen a sí mism@s

autococimiento

El autoconocimiento es imprescindible para el cambio, sin él no podemos mejorar ni superarnos. Reconocer nuestras fortalezas y debilidades es clave para afrontar la adversidad.

Apoyarnos en nuestros puntos fuertes y mejorar nuestros puntos más débiles nos permitirá tener mayor seguridad y confianza a la hora de llevar a cabo nuestros proyectos.

9. Buscan apoyos

apoyo

Hablar sobre el problema con otras personas y pedir su ayuda si es necesario, te permitirá sentirte comprendido y apoyado.

Escuchar otras opiniones, también te servirá para reflexionar sobre la cuestión y para que puedas observarla desde distintos puntos de vista.

10. Actúan

acción resiliencia

La resiliencia también implica tomar la responsabilidad de tu situación y de tus acciones. Sé proactivo y toma la iniciativa, no esperes a reaccionar cuando ya sea demasiado tarde. Esperar a que el problema se solucione por sí mismo puede ser perjudicial, ya que la situación podría ir empeorando con el paso del tiempo.

Sigue los pasos marcados en el plan y no te quedes paralizado por el temor a equivocarte. Todo lo que hagas a favor de encontrar una solución te acercará más a ella, incluso los errores. Es imposible no cometerlos, pero nos servirán para aprender. Y el mayor error es darse por vencido demasiado rápido.

Espero que te haya resultado interesante este artículo sobre la resiliencia y que puedas aplicar las pautas para afrontar mejor las adversidades. Si te está costando sobrellevar el periodo de confinamiento en casa te invito a leer mi último post.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad
Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
Hola.
¿En qué puedo ayudarte?