¿Por qué no consigo adelgazar?

por que no consigo adelgazar

Hoy vamos a hablar de un problema que ya es habitual, cada vez para más personas: la batalla interminable para acabar con el exceso de peso.

Existen muchos motivos que nos llevan a fallar una y otra vez cuando se intenta adelgazar, pero no todos tienen que ver con la dieta. En este artículo te explico 12 motivos muy frecuentes y cómo puedes vencerlos.

Cuando queremos perder peso, lo primero que nos planteamos es seguir una dieta. Empezamos a seguirla, y al cabo de un tiempo nos solemos encontrar con dos resultados muy habituales:

1) Cuando el proceso comienza a complicarse, tiramos la toalla a mitad de camino; o 2) en el mejor de los casos, conseguimos nuestro objetivo, pero al poco tiempo volvemos a las andadas y recuperamos el peso perdido.

Es decir, que por un motivo u otro, nos acabamos encontrando de nuevo con el fracaso, con la decepción y con la misma pregunta de siempre: ¿por qué no consigo adelgazar?

Por qué no consigo adelgazar

Pero, si sólo se trata de cambiar la alimentación, ¿por qué nos resulta tan difícil? ¿Por qué encadenamos fracaso tras fracaso cuando intentamos adelgazar, tropezando siempre con las mismas piedras?

Es, precisamente, porque alimentarnos mal solamente refleja la parte visible de los verdaderos problemas. Los malos hábitos alimentarios son como la punta del iceberg, que se encuentra sobre un pila de conflictos que están escondidos abajo, y de los que, muchas veces, ni siquiera somos conscientes.

Por qué no consigo adelgazar

Por lo que, enfocarnos exclusivamente en la alimentación, sin tener en cuenta el verdadero origen del problema, nos lleva a tropezar continuamente con él.

Por suerte, existen dos herramientas que pueden ayudarte a acabar con este problema de manera permanente:

LA EDUCACIÓN NUTRICIONAL

Educación nutricional

En ocasiones, no seguimos pautas de alimentación adecuadas, simplemente, porque no sabemos cuáles son.

La Educación Nutricional nos enseña cuáles son los hábitos de alimentación saludables y a cómo mantenerlos, lo cual es fundamental si queremos mantenernos en un peso adecuado y estable.

Pero no se centra solamente en dietas, alimentos y nutrientes, sino que se emplean también estrategias, enfocadas a trabajar otros aspectos que nos ayudan a mantener una relación sana con la comida.

Como por ejemplo: aprender nuevas conductas, desarrollar habilidades, tomar decisiones acertadas, promover un ambiente alimentario adecuado, etc.

EL COACHING NUTRICIONAL

Cómo es una sesion de coaching personal con tu psicólogo en Vigo

El Coaching Nutricional, por su parte, es una herramienta que también busca mejorar nuestra relación con la comida, pero que va más allá de la alimentación en sí, centrándose en los aspectos psicológicos de la persona.

A través de este proceso buscamos las causas de nuestros problemas alimentarios, identificamos los obstáculos que nos entorpecen el camino y desarrollamos nuevos recursos que nos permitan alcanzar nuestros objetivos.

Si tienes problemas para adelgazar o para mantener tu peso estable, sigue leyendo, porque puede ser que te identifiques con alguno de los siguientes:

1. CONFLICTOS EMOCIONALES

Por qué no consigo adelgazar

Los problemas emocionales pueden afectar negativamente a nuestra relación con la comida.

Las emociones pueden empujarnos tanto a comer más de lo necesario, como a dejar de hacerlo casi por completo. Provocando tanto aumentos como pérdidas de peso, que pueden llegar a ser peligrosos para nuestra salud.

Comer siempre es fuente de placer, por lo que hay veces que se recurre a la comida para acallar el malestar emocional. Esto se conoce como “hambre emocional”, y existen ciertas características que lo diferencian del hambre real.

Hambre emocional

Si queremos combatir el hambre emocional:

  • El primer paso es identificarlo: es impulsivo, incontrolable, sólo se desea un determinado tipo alimentos (generalmente “comida basura”) y produce sentimientos de culpa tras atiborrarse.
  • Saber reconocer cómo nos sentimos y por qué nos sentimos así, nos permitirá abordar la verdadera causa del problema y evitar que nos refugiemos en la comida para calmar nuestros conflictos emocionales.
  • Encontrar formas adecuadas de expresar y canalizar las emociones, también evitará que el conflicto se centre en la alimentación y nos ayudará a adelgazar más fácilmente.

2. DIETAS MILAGRO

Por qué no consigo adelgazar

Estas dietas nos venden la posibilidad de adelgazar de manera muy rápida. Lo que no nos cuentan son sus efectos secundarios, ni la cantidad de riesgos que suponen para nuestra salud.

Este tipo de dietas no se puede prolongar mucho en el tiempo porque son muy restrictivas: son excesivamente hipocalóricas y tienen déficit de nutrientes esenciales para nuestro cuerpo; lo que nos deja con menos energía y peor estado de salud.

Por qué no consigo adelgazar

Esta fuerte restricción de comida, a la larga, provoca el famoso “efecto rebote”, recuperando incluso más peso del que teníamos al inicio. Lo que hace, a su vez, que volvamos a empezar con la dieta y entremos en un círculo vicioso cada vez más peligroso para nuestro cuerpo.

Si pretendes mantener resultados estables a largo plazo, mantén una alimentación equilibrada, sin grandes excesos ni fuertes restricciones.

3. OBSESIÓN CON LA IMAGEN

Obsesión con la imagen

La obsesión por imitar los patrones corporales excesivamente delgados que promueven los medios de comunicación, puede llevar a trastornos psicológicos relacionados con la alimentación.

Además, la preocupación por querer adelgazar mucho y de forma rápida, conduce a realizar “dietas milagro”, con su “efecto rebote” incluido, y a seguir pautas de alimentación poco recomendables que se ponen de moda a través de las redes sociales, las cuales pueden generar graves problemas de salud.

Mantener hábitos alimentarios saludables y realizar una actividad física adecuada, nos ayudará tanto a estar sanos como a vernos bien ante el espejo. No te conviertas en una copia, crea tu mejor versión.

4. INFLUENCIA NEGATIVA DEL ENTORNO

Por qué no consigo adelgazar

En la sociedad actual se estimula el sedentarismo y, además, se incentiva a comer en exceso y comida de mala calidad. Vivimos en lo que se conoce como un “ambiente obesogénico”.

Además, estamos condicionados por prisas, estrés y obligaciones constantes, y lo habitual es dedicar el mínimo tiempo a la alimentación. Por este motivo se ha popularizado la “comida rápida”. Pero, la falta de tiempo es solo una excusa para alimentarse de “comida basura”.

Ambiente obesogénico

Siempre existen opciones saludables, aunque dispongamos de poco tiempo para cocinar y comer. Planificar nuestras comidas semanales y hacer compras saludables nos ayudará a mejorar nuestra alimentación.

Por otra parte, nuestro ambiente más próximo también influye en la alimentación. Hay hogares en los que se mantienen hábitos alimentarios inadecuados y comportamientos sedentarios que favorecen el aumento de peso.

Esto ocurre, muchas veces, sin ser conscientes de ello y porque siempre ha sido lo habitual en casa, lo cual ha llevado a normalizarlo en nuestras vidas.

Por qué no consigo adelgazar

Aprender a diferenciar qué hábitos son saludables y cuáles perjudiciales, es el primer paso para poder modificarlos. Además, encontrar apoyos en nuestro entorno también será un aspecto clave si queremos cambiar el estilo de vida.

5. SEDENTARISMO

Sedentarismo

Vivimos en una sociedad sedentaria. A nivel laboral, la mayoría de trabajos apenas nos exigen levantarnos de la silla. Y, en el tiempo libre, aunque últimamente se han popularizado el deporte y la actividad física, la mayoría de los entretenimientos apenas exigen que nos movamos: televisión, redes sociales, videojuegos, etc. Incluso, podemos hacer las compras desde el sofá.

La vida sendentaria es un factor de riesgo para padecer enfermedades, tanto físicas (obesidad, diabétes, cáncer, etc.) como mentales (ansiedad, depresión, estrés, etc).

Y cuando se combina una vida sedentaria con una mala alimentación, los resultados pueden ser devastadores para nuestra salud.

Por qué no consigo adelgazar

Realizar actividad física diariamente mejora la salud de nuestro cuerpo y la calidad de vida, y es una parte fundamental del proceso si queremos adelgazar.

Además, a nivel psicológico: incrementa nuestra capacidad de motivación, el nivel de energía, la autoconfianza y la autoestima; mejora el estado de ánimo y la calidad del sueño; y reduce los niveles de ansiedad y depresión.

Busca una actividad física que se adapte a tus gustos y necesidades, y empieza a moverte.

6. NO QUERER CAMBIAR

Por qué no consigo adelgazar

De primeras, esto puede parecernos una estupidez. ¿Quién iba a querer tener exceso de peso, con los problemas que esto le podría conllevar?

En ocasiones, el hecho de intentar adelgazar no nace por voluntad propia, sino por otras causas por las que la persona se siente obligada a cambiar: enfermedades relacionadas con el sobrepeso, presión del entorno, rechazo social, etc.

Pero, los cambios que se realizan por obligación no suelen ser muy duraderos, a diferencia de los que se llevan a cabo por propia voluntad.

Si la persona considera que cambiar su estilo de vida le va a conllevar una serie de esfuerzos y privaciones que, bajo su punto de vista, no le compensa sufrir, lo más probable es que abandone al poco tiempo de empezar.

Por qué no consigo adelgazar

Se trata de una comparación de costes y beneficios: si creemos que el proceso de adelgazar nos va a resultar más duro que mantener el estilo de vida actual, difícilmente se llevará a cabo el cambio.

Para que un proceso de cambio sea efectivo, se necesita estar comprometido. Y para estar comprometido, se necesitan motivos potentes que nos mantengan en acción, incluso en los momentos más duros.

Encuentra tus propios motivos para adelgazar: que tengan valor para ti, que mantengan viva tu ilusión y que den sentido a lo que estás haciendo.

7. MALOS HÁBITOS

Por qué no consigo adelgazar

La mayoría de hábitos alimentarios, y de salud en general, los adquirimos en la niñez. Por lo que llevan tanto tiempo conviviendo con nosotros, que ni tan siquiera nos damos cuenta de que están ahí.

No desayunar, comer rápido, saltarse comidas, picar entre horas, no beber suficiente agua, comer hasta quedar empachados, no realizar ejercicio físico, abusar del azúcar, etc. Todas estas conductas nos resultan tan normales, que ni nos planteamos que puedan ser perjudiciales para nuestra salud.

Se trata de comportamientos que, tras repetirlos diariamente a lo largo de los años, han quedado automatizados y los reproducimos de manera inconsciente. Si queremos cambiarlos, el primer paso es identificarlos.

Malos hábitos alimentarios

Los grandes cambios no pueden hacerse de hoy para mañana. Cambiar de manera brusca algo que está tan arraigado como un hábito, supone un gran esfuerzo, tanto mental como físico, y lo más probable es que acabemos desistiendo a los pocos días de empezar.

Si quieres cambiar un hábito, introduce pequeñas modificaciones de forma progresiva y mantenlas en el tiempo para que se vayan reforzando y asentando. Las grandes transformaciones están hechas de pequeños cambios.

8. OBJETIVOS MAL PLANTEADOS

Objetivos Coaching Nutricional

Si queremos realizar algún cambio en nuestra alimentación, plantear mal los objetivos puede ser una de las causas por la que no conseguimos alcanzarlos. Hay varios errores muy comunes y que son fáciles de evitar:

  • No tener claro lo que queremos conseguir respecto a la alimentación:

¿Aprender nuevas pautas alimentarias?, ¿bajar de peso?, ¿mantener el peso?, ¿cambiar malos hábitos?, ¿mejorar nuestra salud?…

Si no especificamos qué queremos, de manera concreta, no podemos saber exactamente hacia dónde nos dirigimos y, por tanto, tampoco podemos crear la estrategia adecuada para conseguirlo.

  • Marcarnos objetivos poco realistas:

Lo que nos lleva directamente al fracaso, a la decepción y a abandonar nuestro propósito.

Por qué no consigo adelgazar
  • Marcar objetivos que no pueden medirse de manera concreta y que no tienen una fecha límite para su cumplimiento:

En este caso no sabremos, ni lo que queremos alcanzar, ni cuándo lo queremos alcanzar. Lo cual no nos permitirá realizar una planificación adecuada. Por ejemplo, no es lo mismo plantearse “adelgazar” que “bajar 3kg en un mes”.

  • No dividir el objetivo en pequeñas partes:

Cuando se trata de objetivos a largo plazo, es importante marcar fechas con pequeñas metas intermedias para ir comprobando los avances periódicamente.

Ver los pequeños progresos que vamos haciendo cada poco tiempo, nos ayuda a mantener alta nuestra motivación y a seguir implicados en el proceso.

9. NO TENER UNA ESTRATEGIA

Estrategia Coaching

Si empezamos un proceso de cambio sin tener un plan que seguir que nos vaya marcando el camino, estamos abocados al fracaso.

Las estrategias nos permiten planificar cómo vamos a llevar a cabo el proceso y cómo vamos a prepararnos para superar los obstáculos que puedan presentarse.

Existen algunas pautas que pueden ayudarnos a crear nuestro plan de acción:

Estrategia Coaching Nutricional
  • Recuerda estrategias que te hayan funcionado en el pasado.
  • Pregunta a personas que hayan enfrentado antes el mismo problema y aprende de su experiencia.
  • Usa la imaginación y anota todas las maneras que se te ocurran para alcanzar la meta, analízalas y escoge la más adecuada.
  • Identifica posibles obstáculos que puedan presentarse y planea cómo los vas a enfrentar si aparecen.

10. NO PREVENIR POSIBLES OBSTÁCULOS

Prevenir obstáculos coaching

Identificar obstáculos que puedan aparecer durante el proceso de cambio nos permite adelantarnos a ellos y poder prepararnos por si se presentan. Podemos clasificar los obstáculos en dos tipos:

  • Obstáculos internos:

Se trata de características personales, actitudes, estados emocionales y creencias que nos limitan y nos impiden alcanzar nuestro objetivo.

Por ejemplo: miedo al cambio, poca fuerza de voluntad, miedo al fracaso, estilos de pensamiento inadecuados, pesimismo, poca tolerancia a la frustración, etc.

  • Obstáculos externos:

Son barreras que se encuentran fuera de nosotros y de las que podemos tener menos control.

Por ejemplo: falta de tiempo, influencia negativa del entorno, conflictos personales, falta de información, falta de recursos económicos, etc.

Si conocemos cuáles son las barreras que nos pueden separar de nuestro objetivo, podemos planificar estrategias y preparar los recursos necesarios para prevenirlas o afrontarlas.

11. FALTA DE MOTIVACIÓN

Motivación y coaching

Lo habitual cuando emprendemos un proyecto es empezar con un alto nivel de motivación. La ilusión por alcanzar un nuevo objetivo nos mantiene cargados de energía.

Pero, los niveles de motivación no son constantes y no van a permanecer siempre altos. En los procesos largos, vamos acumulando frustraciones y momentos de incertidumbre, los cuales nos hacen flaquear y replantearnos si merece la pena tanto esfuerzo para alcanzar el objetivo.

Existen pequeñas acciones que pueden mantener alta tu motivación y reforzar tu compromiso con el proyecto:

Motivación Coaching
  • Ten siempre en mente los motivos por los que pretendes adelgazar. ¿Para qué lo haces? Anótalo en un papel y léelo en los momentos de flaqueza para recordarlo. Cuanto más importantes sean los motivos por los que quieres lograr tu meta, más difícil será abandonar.
  • Actúa, a pesar de las dudas y de la desmotivación. La disciplina y el compromiso con uno mismo, nos ayudarán a continuar en los peores momentos.
  • Ten claros y bien definidos los objetivos, tanto a corto como a largo plazo. Esto nos permitirá ver, tanto lo que hemos avanzado, como lo que nos queda por hacer para alcanzar la meta.
  • Visualiza el objetivo cumplido. Pensar en los beneficios y en la satisfacción que te reportará alcanzar tu meta contribuye a mantenerte motivado, con mejor estado de ánimo y centrado en el proceso.
  • Anota todos los progresos y acciones que realices día a día. Leerlo cuando estés a punto de abandonar, puede hacer que te replantees si realmente merece la pena echar a perder todo lo conseguido.

12. NO SABER AFRONTAR EL FRACASO

Afrontar el fracaso

Fracasar o equivocarse puede generar frustración y disminuir nuestro nivel de motivación. Además, tropezar varias veces con la misma piedra, puede hacernos sentir incompetentes y culpables.

Es importante saber cómo afrontarlo para que no nos haga abandonar el camino hacia nuestro objetivo: acepta los errores cometidos, identifica qué has hecho mal para que no se vuelva a repetir y sigue adelante.

Pregúntate: ¿cuál es el error? ¿cuál es la causa y cómo lo cometí? ¿cómo puedo hacerlo mejor la próxima vez? ¿qué he aprendido de todo esto?

El fracaso es un maestro que nos enseña cómo no hay que hacer las cosas, es una experiencia que nos ayuda a aprender.

Hábitos alimentarios

Si te está costando bajar de peso, espero que este artículo te sirva de ayuda. Puedes encontrar más información sobre cómo llevar a cabo procesos de cambio con éxito en mi último post sobre la resiliencia. Y, si piensas que necesitas ayuda profesional para solucionar este problema, puedes ponerte en contacto conmigo.

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